Terapia Fascial

Dentro del abanico de técnicas que ofrecemos, en Fisioterapia Olympia somos especialistas en el tratamiento del sistema fascial, por la importancia de este tejido en cualquier desorden del cuerpo. Por ello utilizamos dos de las grandes técnicas en el tratamiento de esta estructura: La inducción miofascial, en la cual hemos completado la formación con la escuela tupimek y de la mano de Andrzej Pilat referente mundial en la materia; y por otro lado estamos formados en Manipulación de la fascia y tejido neuroconectivo, escuela italiana de Luigi Stecco, técnica poco utilizada en España, y con unos grandes resultados terapéuticos (muchos pacientes buscan nuestra clínica por ser especialistas precisamente en este método).

La fascia, un tejido conectivo, es el material del cuerpo que envuelve los músculos, huesos y articulaciones protegiendo y manteniendo la estructura del cuerpo unido, dándole la forma que tenemos. La fascia organiza y separa: proporciona protección y autonomía a cada músculo y vísceras. Igualmente junta y adhiere estas separadas entidades y establece relaciones espaciales. Químicamente es el colágeno en la fascia el que permite su cambio. El colágeno, un coloide capaz de cambiar del estado fluido al sólido y del sólido al fluido en respuesta a las fuerzas que actúan sobre él. Con tensiones crónicas el colágeno tiende a reducirse, acortarse y endurecerse. No regresará a su previo estado líquido sin intervención externa.

Aparte de su función envolvente, la fascia provee un deslizable y resbaladizo entorno a los músculos, la suspensión de los órganos en su lugar propio, la transmisión del movimiento desde los músculos a los huesos a los cuales están adheridos, proporciona una envoltura de apoyo y movimiento a los nervios y vasos sanguíneos durante su paso dentro y entre los músculos y, finalmente, cubre los órganos internos sosteniendo la red de los vasos sanguíneos y linfáticos que los mantiene nutridos. Hasta las células tienen un tipo de citoesqueleto conectado a la red fascial, que es lo que le da a las células su forma y les permite funcionar. La fascia, en su forma rígida, es la sustancia de la que están formados los tendones y los ligamentos, dando de esta manera la continuidad mecánica al aparato locomotor. La fascia también es el material que forma las adherencias y el tejido de cicatrización.

En definitiva, el sistema fascial del organismo forma una ininterrumpida red, que de diferentes modos, controla todos los componentes de nuestro cuerpo. Esta interconectada e ininterrumpida naturaleza de la fascia consiste en que todo en el cuerpo está conectado con el resto y cuando una parte de la fascia queda lesionada puede afectar tejidos que están muy alejados del original sitio de la herida. La presencia de restricciones del sistema fascial y de su estructura interna crea ¨incomodidades¨ que interfieren en el desenvolvimiento funcional apropiado de todos los sistemas corporales. El sistema fascial puede encontrarse en una excesiva tensión o puede estar demasiado distendido; en ambas situaciones, la función corporal queda afectada. Un pequeño cambio en el sistema miofascial causa gran estrés en cualquier parte del cuerpo. No es posible mantener un cuerpo saludable sin que exista un sistema fascial saludable.

Este sistema debiera encontrarse en un equilibrio funcional para asegurarle al cuerpo el desenvolvimiento óptimo en sus tareas.

La Terapia Miofascial es una rama de la fisioterapia dirigido al tratamiento manual de los desórdenes más comunes que afectan al aparato locomotor como consecuencia de diferentes tipos de traumatismos (fracturas, esguinces, torceduras, golpes, etc., que producen dolorosas e limitantes cicatrices internas o externas limitando el movimiento y produciendo dolor), como también a raíz de los cambios relacionados con el proceso reumático, artrítico o artrósico que afecta el funcionamiento de la columna vertebral, las rodillas, los hombros y otras articulaciones del cuerpo.

En el proceso del tratamiento, el fisioterapeuta utiliza suaves estiramientos, presiones sostenidas y un posicionamiento especial para lograr cambios en el desenvolvimiento mecánico del cuerpo y así aliviar el dolor como también recuperar la alterada función corporal.

Las típicas dolencias tratadas exitosamente con las Técnicas Miofasciales son: lumbalgias, cervicalgias, dorsalgias, hombros dolorosos, cefaleas, síndrome de la fatiga crónica, problemas menstruales, codo de tenista, secuelas del latigazo cervical, síndrome del túnel del carpo, escoliosis. Es también un tratamiento complementario dentro del tratamiento de la fibromialgia.

La Manipulación de la Fascia, es una terapia manual que nace de los estudios anatómicos y de la práctica clínica durante más de treinta años del fisioterapeuta italiano Luigi Stecco.

El tratamiento con Manipulación de la Fascia pretende restaurar el equilibrio tensional existente en el tejido fascial. El objetivo es crear calor localmente mediante una fricción profunda en el punto de densificación o Centro de Coordinación. Se pretende modificar la estructura del tejido conectivo denso, restaurando su fluidez y elasticidad, para devolver así la movilidad normal a la fascia y la capacidad de deslizamiento entre los distintos elementos miofasciales.

Analizando la anatomía músculo-esquelética se observa como el tejido conectivo relaciona entre sí fibras pertenecientes a músculos distintos. Luigi Stecco, basándose en el estudio del cuerpo humano, observó que para cada segmento corporal se podían definir seis unidades miofasciales (UMF) fundamentales, una para cada dirección de los tres planos del espacio. Cada UMF está formada por fibras musculares unidireccionales, monoarticulares o biarticulares, y la articulación que mueven en una dirección del espacio, unidas y coordinadas por la fascia profunda y los receptores que hay en ella.

Entendiendo la Anatomía de esta original manera es posible relacionar los síntomas dolorosos con los movimientos en los planos del espacio y con las UMF encargadas de ellos. Un diagnóstico palpatorio nos permitirá averiguar las zonas del tejido alteradas, densificadas, y por tanto los Centros de Coordinación a tratar.

La atención no está puesta en la propia articulación, sino en los mecanismos que la mueven, y ahí el tejido conectivo tiene un importante rol de coordinación. Por esto, en esta técnica, los puntos terapéuticos, que están localizados en la fascia, se llaman Centros de Coordinación, pues con ello se hace referencia a que coordinan al conjunto de fibras musculares, pertenecientes a músculos distintos, involucradas en un movimiento determinado.

“Arte y Ciencia del Tratamiento Físico, es decir, el conjunto de técnicas que mediante la aplicación de agentes físicos curan, previenen, recuperan y readaptan a los pacientes susceptibles de recibir tratamiento físico”

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